..QUE HOY SEA AYER SIN MAÑANA

viernes, 25 de enero de 2008

Leído por ahí

"Un cigarrillo acorta la vida 2 minutos, un vaso de whisky acorta la vida cuatro minutos, un día de trabajo acorta la vida ¡¡¡OCHO HORAS !!!

aporte de Dill

miércoles, 23 de enero de 2008

Que los cumpla feliz (Post de Dill)

Luis Alberto Spinetta
"ALMA DE DIAMANTE"

Ven a mí
con tu dulce luz
alma de diamante

y aunque el sol
se nuble después
sos alma de diamante

cielo o piel
silencio o verdad
sos alma de diamante

por eso ven así
con la humanidad
alma de diamante

Aunque tu corazón recircule
siga de paso o venga
pretenda volar con las manos
sueñe despierto o duerma...

...o beba el elixir
de la eternidad
sos alma de diamante, alma de diamante

bien aquí o en el más allá
sos alma de diamante

y aunque este mismo sol se nuble después
sos alma de diamante
alma de diamante

¡Feliz Cumpleños, Flaco!

aporte de Dill

miércoles, 16 de enero de 2008

A MANO AMADA

para mi amigohermanocompadre, Gus.
Un poema de Ángel Gonzalez
Aporte de Dill

A mano amada,
cuando la noche impone su costumbre de insomnio
y convierte cada minuto en el aniversario
de todos los sucesos de una vida;

allí, en la esquina más negra del desamparo, donde
el nunca y el ayer trazan su cruz de sombras,

los recuerdos me asaltan.

Unos empuñan tu mirada verde,
otros
apoyan en mi espalda
el alma blanca de un lejano sueño,
y con voz inaudible,
con implacables labios silenciosos,
¡el olvido o la vida!,
me reclaman.

Reconozco los rostros.
No hurto el cuerpo.

Cierro los ojos para ver
y siento que me apuñalan fría,
justamente,
con ese hierro viejo:
la memoria.

Ángel Gonzalez.

Deseos

por Dill

Me parece que la cosa se está saliendo de carril. En realidad, si lo pensamos un poco, hace años que la humanidad (por llamarle de alguna manera no del todo correcta) viene perdiendo el equilibrio. Y yo creo que el gran culpable de que esto suceda es el consumismo. Sucede que con el advenimiento del futuro (“el futuro llegó hace rato”, Solari dixit), la circulación de mercancías nuevas o la renovación de las viejas para que de nuevo vuelvan a comprarse, es una realidad que se sigue inflando cada día más, no pudiendo saberse cuándo ha de llegar la explosión. El ansia de tener y tener y, después, seguir teniendo más cosas, cosas de una marca y mañana de otra según dicte la moda, cosas que se van renovando constantemente, genera, por un lado la compulsión de la compra, el shopping, y, por otro, frustraciones de derrotero incierto que se subliman de manera diferente: algunas con violencia.
Y resulta que aún aquellos que pueden en apariencia consumar sus deseos de tenerlo todo terminan frustrados y hastiados de tanta cosa que, en definitiva, lo que hace es reciclar un deseo por definición imposible de satisfacer.
Yo no quiero formar parte de ese mundo. Y la manera más práctica de correrme me parece que es tomar cierta actitud de ascetismo que me llevaría a concentrarme en las cosas que de verdad tienen importancia para mí.
Por ejemplo: he decidido que en cuanto a vestimenta usaré sólo camisas Ombú o Grafa (si mi mujer accede al pedido de no regalarme otro tipo de camisas como le he pedido). Pantalones Levis o cualquier otra marca conocida, pero truchos, nunca originales. Y zapatillas Topper, de lona porque de las que me duran más son las que valen menos.
El gran poder con el que se insufla en nuestras mentes el consumo de las cosas exteriores a nuestro espíritu puede empezar por la ropa y tomo éso como primera medida para intentar salir del mundo consumista. Precisamente: estar uniformado con cosas que nadie usa (camisas Ombú para trabajar en una oficina) me parece una manera de diferenciarme y resistir.
He dejado también de mirar la TV y creo que ésto no necesita mayor explicación.
Tampoco miro los carteles publicitarios, fijos, móviles, luminosos o de la especie que sean que están esparcidos a todo lo largo del recorrido que uno comienza al salir de su casa. Ni me detengo frente a los kioscos de revistas como hacía ataño para mirar: es que aborrezco el mundo del espectáculo, de la apariencia.Quiero alejarme del consumo sugerido por aquellos a los que sólo les interesa vender no importa qué (no importa cómo ni cuánto) con tal de que deje ganancias.
Yo sé lo que quiero y lo que no quiero: hacia allí apunto.
A mi me gusta por sobre toda las cosas escuchar música, Oregon, leer, estar con mis amigos y el amor de mi mujer. De vez en cuando comer un asado o alguna pasta casera o una pizza hecha por mí o empanadas hechas por mi mujer: de vez en cuando y no mucha más variedad. Por otro lado he comprobado que mientras tenga las otras cosas que consigné puedo comer fideos todos los días sin que me importe demasiado. Podría vivir contento sin tener Internet, sin ir al cine y casi sin salir de mi casa. Claro que me gustaría vivir fuera de la ciudad y tener un terreno grande para poder hacer una huerta y que paste en él una vaca para hacer con su leche manteca y quesos. También para instalar un gallinero que me aporte huevos y pollos para comer. Y para mirar mucho verde y poco hormigón. Puedo vivir bien sin tomar alcohol y sin fumar tabaco.
Mi deseo es dejar de trabajar a los 55 años como mucho. Y dedicarme a alimentar mi espíritu y a los goces del cuerpo más primarios. Me parece aberrante que este sistema de vida que transitamos y que se llama capitalismo, decida hasta cuándo tengo que seguir perdiendo doce horas diarias de mi única y exclusiva vida (no quiero sacar cuentas de los años perdidos).
Deseo firmemente que el mundo pueda cambiar y sea más humano y ésto me resulta imposible de pensar mientras consumir sea el Dios del mercado del mundo.
Después de todo, como dice Marx, “Bajo el capitalismo la vida misma aparece como un simple medio de vida”. Y yo quiero que mi vida sea simplemente vida, nada más.

lunes, 14 de enero de 2008

Alta definición.

"Bajo el capitalismo la vida misma aparece como un simple medio de vida".
Carlos Marx
aporte de Dill

martes, 8 de enero de 2008

SE ME OCURRIÓ

por Dill.

Se me ocurrió pensar que lo que se suele llamar OPINIÓN PÚBLICA, debería llamarse, en realidad (y para ser lo más exácto posible), MANIPULACIÓN PRIVADA.

domingo, 6 de enero de 2008

Exiliado

Coherente no es aquel que se impone interpretar un papel a fuerza de renuncias y a costa de la propia felicidad, ni es bueno o virtuoso quien se condena a un aburrimiento de muerte en vida, sólo por llevar adelante mandatos que el intelecto eligió como una especie de reglamento de cabecera, clásico de los que buscan... salvaciones trascendentales. Coherencia es aceptarse como ser humano, y tratar de actuar en armonía con lo que se piensa… hasta donde la propia condición lo permita. Una buena persona es quien hace lo mejor que puede, y evita hasta dónde puede hacer algo que dañe a otros. Los santos… están en las estampitas, y está bien que así sea. En todo caso, y considerando el improbable supuesto de la trascendencia, no creo que nadie se salve por ser pelotudo. Al menos no en esta vida, que sería algo así como el umbral de la otra.. si la hubiera.
Pero los que no creemos en espíritus, trascendencia y otras vidas, estamos mucho más ocupados en este plano, el único realmente tangible, si pretendemos pasarla lo mejor posible…

La vida, esta vida que elegí, me trajo acá, y no me arrepiento de nada: estoy es el lugar que volvería a elegir, con la mujer que vuelvo a elegir cada día. Sólo que… a veces me siento solo, aislado, marginado. No extraño lugares, pero sí personas. En casa, de la puerta hacia adentro, está todo bien: tengo una mujer a la que amo profundamente, y dos hijos que son la luz de mi vida. Pero en el nivel de esos otros afectos que siempre tuvieron tanto peso para mí… después de 18 años en Jujuy el balance es absolutamente negativo: vine al norte con un vacío que nunca busqué llenar, y entonces, como corresponde, no se llenó. Hubo una época en que de alguna manera me adapté al medio y tuve amigos, pero eso duró poco: cuando mi naturaleza se impuso para volver a inadaptarme, volví a ser un sapo sin pozo…

Gus