..que no sé qué carajo hacen los escritores porque leí apenas veinte libros piojosos hace casi 30 años y nunca más.. y entonces digo que no me preocupa si algo en mi prosa parece el resultado de influencias que no podría tener, ni me importa saber dónde estoy cuando estoy sentado frente al teclado, ni me desespero por lo que no espero, ni nada de todo eso que alguien en su sano juicio tal vez se preguntaría: sólo digo que no sé qué carajo hacen los escritores..
(Una respuesta a quienes creen que lo fácil es difícil y lo difícil.. fácil. Para mí nada es fácil, ni difícil: me muevo sólo entre lo posible y lo imposible.. mi alma juega a ser burro y zanahoria, en los mejores juegos los roles son intercambiables sin predeterminación ni voluntad, trato de decir algo sólo cuando ese algo brota como sangre a chorros, rara vez lo consigo, y no me rompan más la paciencia con lo mismo..)
Gus
..QUE HOY SEA AYER SIN MAÑANA
lunes, 31 de agosto de 2009
RESPUESTA...
http://www.youtube.com/watch?v=9qOdiL88b1U&feature=channel
Traten de verlo entero.
(Digo copada porque mi otra respuesta puede haber resultado un tanto amarga).
Dill
jueves, 27 de agosto de 2009
lunes, 24 de agosto de 2009
Respuesta a la respuesta de Don Julio a Guy
A veces, cuando sin querer soy un terrible hijo de puta, me limito a reprimir bajezas, aislándolas para que no salgan de mi mundo interior: puedo tolerar malos pensamientos, pero no que algún tipo de descontrol me lleve a desparramar esa basura sobre los demás. Entonces para el mundo soy un buen tipo, porque soy más mis actos que mis pensamientos. Y está bien. Al fin y al cabo no tengo ideas tan monstruosas como para sentirme un demonio disfrazado de Heidi... pero siempre son más puros mis actos que mis pensamientos.
La conciencia puede ser una daga de doble filo, pero mientras se la agarre por el mango...
Gus 2005
sin disfraz
Es como dice mi compadre: cada uno busca la manera que siente que más le cabe para llamar la atención y ser querido o, por lo menos, aceptado. Muchas veces mi pose fue la de bad boy que desparrama basura de una manera más o menos inteligente para... mostrar, o pretendiendo mostrar, una imagen intelectual más fuerte que la física. Pero no descarto otra explicación que... ahora no recuerdo.
Como sea, no creo que a esta altura de mi vida necesite llamar la atención de Gabbani, o de Guido, para sentirme aceptado... y sin embargo sigo dejando sangrar el alma con ese viejo tic que ya es casi una costumbre. Goteo o chorreo fuera de pose, siendo esto que soy...
Gus 2005
Como sea, no creo que a esta altura de mi vida necesite llamar la atención de Gabbani, o de Guido, para sentirme aceptado... y sin embargo sigo dejando sangrar el alma con ese viejo tic que ya es casi una costumbre. Goteo o chorreo fuera de pose, siendo esto que soy...
Gus 2005
Hallazgo
El 6 de noviembre de 1957 fue miércoles. Revisando un par de cajas nunca vaciadas después de la vuelta a casa, tras las sucesivas mudanzas de los últimos años, encontré una libreta bastante bien conservada, en cuya tapa dice “Libro de Familia Cristiana”. Según consta en las respectivas actas, Mary Elsa Falco y Roberto Lionel Dayan bautizaron al marrano en la Iglesia Parroquial de Santa Lucía el 5 de enero de 1958. Hasta ahí, nada novedoso para mí. Lo que me shockeó (o algo así) fue encontrar entre las páginas de esa libreta dos amarillentas hojas de almanaque, correspondientes a febrero y noviembre de 1957 (el mes de la cojida en cuestión, y el de la decepción: Andrea fue Gustavo). “Así que fue un miércoles”, pensé, y me sentí invadido por una rara tristeza que tenía mucho de ternura, al descubrir que mi vieja había guardado las hojas de los dos meses claves de mi llegada a este mundo...
A veces no valoramos el amor de nuestros padres, tal vez porque sin pensar demasiado lo sentimos como algo natural: nos aman porque no les queda otra, la naturaleza no da opciones en ese sentido. Pero como sea, es el amor más fuerte e incondicional que recibimos en esta vida... y descubrirlo cuando ya es tarde nos puede llevar a un bajón de la hostia...
Gus 2005
Gus 2005
mirá con qué sale este ahora...
Tú lo has dicho alguna vez, doncompadre: puedes contarme como aliado por los sentimientos que compartimos hacia las instituciones religiosas en general, la Iglesia Católica en particular, y la cara de hijo de puta pedófilo y nazi inquisidor de Maledicto XVI. El difunto predecesor por lo menos tenía cara de bueno (más no se puede pedir de esta cría), pero este pedazo de mierda con sotana...
El siniestro poder de la Iglesia es proporcional a lo vasto del territorio en el cual reina, pero el desprestigio por méritos propios la vuelve un poco menos peligrosa que hace... mil o cien años. Creo, me parece... En cambio toda la movida cristiana, fragmentada en infinidad de sectas sin hábitos que se muestran como la alternativa evolucionada y progresista del dogma y la práctica de la fe... es más siniestra que la mismísima religión CAR. No estoy diciendo esto como corolario de largas y profundas meditaciones sobre el asunto, sino movido por la simple observación del grado de sumisión de los fieles de Jesús arriados como ovejas de un rebaño que va feliz y cantando al matadero, sólo porque el Pastor, invocando el nombre de Dios, les dice que ese es El camino... Pero no estoy seguro de que haya mucha diferencia entre la iglesia católica y las iglesias evangélicas, y hasta sospecho una complicidad encubierta: los que se nos escapan a nosotros, recójanlos ustedes. Lo que sí me parece claro es que es mayor el fervor de los cristianos que el de los católicos... y por ello están más cerca del horno...
Gus 2005
Gus 2005
domingo, 23 de agosto de 2009
matemática pura, fría, exacta...
si se sientan tres a la mesa en que hay una torta, entera, intacta, y al cabo de un rato la torta fue... sin que uno y dos la hayan probado siquiera... la única respuesta que mantiene en equilibrio la ecuación es: se la morfó tres...
¿Y cuatro... que justo pasaba por ahí y espió por la ventana...? bue, cuatro sabrá si hubiese sido uno, dos o tres de haber estado en la mesa...
Anónimo (es curioso que siempre encuentre papelitos voladores en los baldíos de Madagascar)
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¿Y cuatro... que justo pasaba por ahí y espió por la ventana...? bue, cuatro sabrá si hubiese sido uno, dos o tres de haber estado en la mesa...
Anónimo (es curioso que siempre encuentre papelitos voladores en los baldíos de Madagascar)
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martes, 18 de agosto de 2009
la culpa no es del chancho...
Que alguien me corrija si digo pelotudeces, y sepan disculpar mi ignorancia, debida a la escasa relación que tengo con los medios de difusión, pero… ¿me parece a mí o la gripe cochina ya fue, pasó de moda? Esta mañana murió una nena de 9 años en San Salvador. No creo que sea un suceso aislado, ni parece razonable suponer que una pandemia termine de un día para otro… ¿Y entonces? ¿Por qué cesó el bombardeo mediático que más que alerta preventivo pareció una campaña del terror? ¿Será que Roche ya alcanzó el objetivo agotando el stock de Tamiflu destinado a la Argentina, y el negocio de los barbijos y el alcohol en gel llegó al tope y no da para más? ¿Será que estos tipos no son ningunos boludos y saben que insistir con el alarmismo tendencioso dispararía un bumerang innecesario que podría resultar peligroso si hace que los potenciales clientes de una próxima catástrofe cometan el pecado de pensar y darse cuenta…?
..perdón ..es delirio pensar que EEUU financia el golpe, en un piloto con un país chico para mandarse después contra Venezuela Bolivia (y nosotros?!) ..Y cómo garantiza la OEA los derechos de los países congregados si los echa? Y quién se beneficia más que Roche con esta gripe de laboratorio? ..Y quiénes están intentando meter miedo demonizando las redes sociales en ese videíto que circula sobre Facebook y la CIA?
Encontré este texto en un papelito volando sobre un baldío de Madagascar hace un mes y.. creo que no anónima, no es delirio: es una de terror...
Gus
miércoles, 5 de agosto de 2009
PESCADO RABIOSO
“A mi regreso de Europa no sabía si iba a formar un grupo o no, pero de movida lo bauticé. Uno de los primeros nombres que se me ocurrieron fue Pescado Rabioso, aunque en un principio lo deseché porque pensé que era muy complicado. El nombre, en realidad, corresponde a una contradicción entre un perro rabioso y un pescado. Funciona como una paradoja. Hay otros animales que también enferman de rabia, desde el hombre hasta el gato, ¿pero cómo podría un pez contagiarse la hidrofobia?”
Luis Alberto Spinetta
Luis Alberto Spinetta
Pescado rabioso.. ¿un oxímoron entonces?
miércoles, 29 de julio de 2009
to be or not to dream...
Me molesta la dualidad del verbo to be... ¿son pelotudos estos ingleses, como van a usar el mismo verbo para ser y estar? si yo digo I'm blue... ¿qué se supone que hay que entender? no es lo mismo estar triste que ser azul...
Pero el español también tiene lo suyo... si digo "soñamos..." no se sabe si estoy haciendo alusión al pasado o al presente: ¿soñamos ayer o soñamos ahora?
Gus
Pero el español también tiene lo suyo... si digo "soñamos..." no se sabe si estoy haciendo alusión al pasado o al presente: ¿soñamos ayer o soñamos ahora?
Gus
sábado, 25 de julio de 2009
Final de la rayuela
—¿Y qué? ¿Por qué tener vergüenza de masturbarse? Un arte menor al lado del otro, pero de todos modos con su divina proporción, sus unidades de tiempo, acción y lugar, y demás retóricas. A los nueve años yo me masturbaba debajo de un ombú, era realmente patriótico.
—¿Un ombú?
—Como una especie de baobab —dijo Oliveira— pero te voy a confiar un secreto, si jurás no decírselo a ningún otro francés. El ombú no es un árbol: es un yuyo.
—Ah, bueno, entonces no era tan grave.
—¿Cómo se masturban los chicos franceses, che?
—No me acuerdo.
—Te acordás perfectamente. Nosotros allá tenemos sistemas formidables. Martillito, paragüita... ¿Captás? No puedo oír ciertos tangos sin acordarme cómo los tocaba mi tía, che.
—No veo la relación —dijo Etienne.
—Porque no ves el piano. Había un hueco entre el piano y la pared, y yo me escondía ahí para hacerme la paja. Mi tía tocaba Milonguita o Flores negras, algo tan triste, me ayudaba en mis sueños de muerte y sacrificio. La primera vez que salpiqué el parquet fue horrible, pensé que la mancha no iba a salir. Ni siquiera tenía un pañuelo. Me saqué rápido una media y froté como un loco. Mi tía tocaba La Payanca, si querés te lo silbo, es de una tristeza...
(Diálogo entre Olivera y Etienne, Rayuela, Julio Cortázar)
Aporte de Gus
—¿Un ombú?
—Como una especie de baobab —dijo Oliveira— pero te voy a confiar un secreto, si jurás no decírselo a ningún otro francés. El ombú no es un árbol: es un yuyo.
—Ah, bueno, entonces no era tan grave.
—¿Cómo se masturban los chicos franceses, che?
—No me acuerdo.
—Te acordás perfectamente. Nosotros allá tenemos sistemas formidables. Martillito, paragüita... ¿Captás? No puedo oír ciertos tangos sin acordarme cómo los tocaba mi tía, che.
—No veo la relación —dijo Etienne.
—Porque no ves el piano. Había un hueco entre el piano y la pared, y yo me escondía ahí para hacerme la paja. Mi tía tocaba Milonguita o Flores negras, algo tan triste, me ayudaba en mis sueños de muerte y sacrificio. La primera vez que salpiqué el parquet fue horrible, pensé que la mancha no iba a salir. Ni siquiera tenía un pañuelo. Me saqué rápido una media y froté como un loco. Mi tía tocaba La Payanca, si querés te lo silbo, es de una tristeza...
(Diálogo entre Olivera y Etienne, Rayuela, Julio Cortázar)
Aporte de Gus
miércoles, 22 de julio de 2009
Sólo un tren
Parece que siempre anduve por la vida mirando por la misma ventanilla, viendo sólo lo que quise ver... (a veces sólo lo que pude) ...y así algunas imágenes se me escaparon de la foto... Pero no me arrepiento de nada. Sé que habría sido fácil cambiar de asiento y mirar al otro lado de la vía... y también sé que si lo hubiese hecho seguramente este tren habría tomado otro rumbo, otras direcciones. Pero hoy... no sólo no me arrepiento de mis caprichos, mis obsesiones, mi obstinación: celebro todo lo que me trajo a este lugar, este presente... eso nada ni nadie me lo quita.
Gus
Gus
martes, 21 de julio de 2009
Del '06
..yo me meto en la hojarasca de los tiempos y remuevo hasta lo irremovible, cada retazo de historia, cada milímetro de novela escrita.. porque sí me interesa saber, descubrir, reinterpretar con más elementos más concretos todo lo que se fue apilando y desmoronando para volver a apilarse y desmoronarse infinitas veces, todo lo que de alguna manera salde alguna deuda del pasado.. sí me interesa y siento un reajuste de la vida a mi favor al buscar, encontrar y ordenar, especialmente si encuento lo que quiero, aunque ya no lo pueda tomar, y entonces no me sirva para mucho.. No me interesan las hojas en blanco de lo que se escribirá.. menos me interesa la sordidez de esas migajas en que se desangra el hoy.. nada en el presente y el futuro me seduce porque.. del futuro nada sé, y del presente nada quiero saber.. mientras siga mostrándome su más perversa cara de villano..
Gus
Gus
viernes, 17 de julio de 2009
Bill Frissell
Aunque me cueste decirlo, porque hasta me cuesta aceptarlo... ¡quehí jodeputa ese Bill Frissell! Una maravilla... lo estoy escuchando acá mismo, el reproductor a la derecha, en Nicolette de Kenny Wheeler. También aparece por cortesía de Eberhard Weber en Quiet Departures. Escúchenlo, disfrútenlo. Y por favor... que esto no trascienda... es que cada vez me van quedando menos puntos de discordia con mi doncompadre... Si seguimos así... por qué vamos a pelear? ...la vida no será igual sin nuestras placenteras reyertas bizantinas...
Gus
Gus
miércoles, 8 de julio de 2009
Blogger DMCA takedown notification
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Sincerely,
The Blogger Team
Affected URLs:
http://nebuland.blogspot.com/ 2009/03/weather-report-night- passage-1980.html
Antes fueron otros, ahora es Night Passage, de Weather Report.. no importa Blogger, este chiquero es tuyo, hacé lo que quieras, eliminá lo que quieras, borráme el blog si querés, me importa tres carajos: Nebuland ya sirvió para lo más importante, y eso no me lo quita nadie..
Gus
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Sincerely,
The Blogger Team
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http://nebuland.blogspot.com/
Antes fueron otros, ahora es Night Passage, de Weather Report.. no importa Blogger, este chiquero es tuyo, hacé lo que quieras, eliminá lo que quieras, borráme el blog si querés, me importa tres carajos: Nebuland ya sirvió para lo más importante, y eso no me lo quita nadie..
Gus
miércoles, 1 de julio de 2009
Billie
miércoles, 24 de junio de 2009
Pregunta
¿Hay algún ritual para deshacerse de un espejo sin romperlo (porque son siete años de mala suerte) ni dejarlo abandonado en un baldío (porque vaya uno a saber), ni regalarlo o venderlo en un cambalache? Sé que las fotos no se deben romper (y mucho menos tirar a la basura o al inodoro), las fotos se queman. Pero... ¿y los espejos? Acá hay uno que me inquieta, no lo quiero cerca. Es un espejo que estaba en mi casa de la calle Herrera (sí, otra vez... danger), estaba desde antes de que yo naciera, la cantidad de idos que se reflejaron en ese instrumento del demonio es incontable para una mente sana (¿quieren que lo intente? por ahí yo sí puedo llegar al número exacto), y ahora resulta que el condenado hace ruido de noche... un ruido como de ratas caminando sobre papeles o cartones. No tomé nada, son las diez de la mañana, no bebo de día, no bebo más en realidad... Y para disipar dudas sobre mi cordura, aclaro que yo nunca escuché nada, así como no veo ni siento ni presiento fenómenos paranormales de ninguna naturaleza. Pero acá hay tres mujeres que sí escucharon esos ruidos provenientes del espejo, y yo no lo quiero más en mi casa. ¿Alguien me dice qué puedo hacer?
Gus
Gus
martes, 16 de junio de 2009
De..
..mi arrogante modestia, mi humilde soberbia... ¿de eso se trata? No soy así, aunque a veces no pueda evitar parecerlo..
Gus
Gus
jueves, 4 de junio de 2009
Vale todo
Contar recuerdos es un buen ejercicio para la técnica narrativa: sólo hay que buscar la mejor manera de escribir historias que no es necesario inventar.
La fragilidad de mi memoria me juega a favor: puedo olvidar fácilmente todo lo que no quiero recordar, pero ciertos recuerdos que me dibujan una sonrisa de simpatía dirigida al pasado, siguen estando en mi memoria (tal vez incompletos, y no sé por cuanto tiempo más, pero están). Sería interesante ver qué pasa si elijo reemplazar los detalles olvidados por otros, inventados. La amnesia de los años me devuelve la esperanza de llegar a ser un buen cuentista. Veremos, pensó un ciego (y no dijo nada porque también era mudo, y se quedó esperando una respuesta sin saber qué forma podría tomar para alcanzarlo, porque además era sordo…)Gus
Una respuesta antigua a actuales comentarios de Dill
Mi manera de escribir tiene más de ciencia que de arte... A veces, sólo a veces, aparecen en mi cabeza algunas metáforas más o menos poéticas, o imágenes de estética ambigua que parecen provenir de una intención de tocar el arte, pero no es así: el arte está en la creación (o la creación en el arte), y yo no creo nada, sólo digo (soy un simple relator de mi realidad). Persigo únicamente la buena forma de expresarme. Mi meta es decir (hablar, escribir) de la mejor manera posible, sin que sobre ni falte nada, para que todo se entienda claramente. Entonces no me molesta en absoluto que me digas que lo que escribo no encaja en la categoría de arte... No me molesta porque siempre lo supe. Y porque nunca sentí que pudiera meterme en el ámbito de la ficción literaria (o de la poesía). Estoy de acuerdo con vos en que arte es crear, inventar. Escribir (o pulsar las cuerdas de una guitarra, o guiar un pincel sobre un lienzo) es el proceso necesario para que la creación se materialice. Nada más. Y mi manera de escribir no materializa nada...
Tal vez la necesidad de disipar confusiones en torno a la acción de escribir surja de una situación particular que no se da con una guitarra o un pincel: no hay muchas más razones que la búsqueda de la cosa artística para tomar un pincel o pulsar las cuerdas de una guitarra, pero con la lapicera se puede apuntar a varios blancos, y no necesariamente todos esos blancos tienen que ver con alguna forma de arte. Un periodista, por ejemplo, aunque domine el “arte” de escribir bien, no es un artista: es un periodista. Vos y yo somos buenos escribidores de cartas, pero una carta es una carta, no es una forma de arte.
Aspiro (pero no sé si en realidad aspiro) a escribir lo mejor que me sea posible fuera del arte, porque el arte viene o no viene a uno, y a mí no vino (lo cual no me jode, ni me jodió nunca). Y me complacen los elogios a mi prosa porque los tomo como una valoración favorable entendiendo por dónde pasa la cosa. Pero si alguien me dijera “¡loco sos un artista!”, yo pensaría “¿qué le pasa a este?”
Sin embargo yo creo que Guido habla de otra cosa... Entiendo que se refiere a una forma muy particular de algo que él llama “arte”, pero que no es Arte con mayúscula, sino más bien un proceso interno que... se parece a un arte de magia que nos libera de angustias y dolores. Escribir puede ser un exorcismo, algo liberador, y aunque no haya obra ni Arte en lo que se escribe, tal vez Guido vea en esos cuadernos llenos de palabras sin ningún valor literario una imagen del supremo arte doméstico de sobrevivir...
Y sigo pensando que catalogar a algo de “arte menor” no es desmerecerlo, sino darle su justo valor. Obviamente tomé prestada esa expresión de Cortázar, y no creo que él la haya usado, en el contexto en que la usó, para desmerecer a lo que llamó “arte menor”, sino al contrario... No lo veas como que lo que es menor es inferior, o de cuarta: velo como que, aunque menor, es arte al fin. Pero esta aclaración es al pedo: insisto en que escribo con pluma de científico, y el arte siempre estuvo en la vereda de enfrente (a la cual nunca voy a llegar, tal vez porque no es mi karma, o tal vez porque soy un cagón que no se anima a cruzar...).
Gus
Gus
A Don Julio (abril '05)
Comparto tu inquietud por la naturaleza de los sueños y la sombría actividad de la mente, proyectando historias de una parte de la realidad en la pantalla oscura de la fantasía, cuando debiera dejarse de joder y ponerse en off por completo. El tema es apasionante, y demasiado complejo para la escasa operatividad de mi pensamiento... razón por la cual lo voy a dejar pendiente, en suspenso, hasta...
Una sola cosa: yo creo que en sueños hacemos lo que queremos (aun en situaciones que no deseamos), y en la vigilia lo que podemos... y nuestra vida es el resultado de las fluctuaciones de la mente gobernada por la conciencia y la inconsciencia jugando en el sube y baja...
Gus
martes, 2 de junio de 2009
(te) cuento..
Una pintura, una escultura, una canción, un poema, un cuento.. nunca se
terminan: se abandonan. Así dijo alguna vez García Márquez que mucho
antes había dicho un griego de cuyo nombre no puedo acordarme. Y estoy de
acuerdo, desde la más sublime OBRA DE ARTE hasta esos «hechos
artísticos» de entrecasa, jamás se terminan si el autor no decreta que
así sea. El The End es un acto voluntario, intencional, una decisión
que debe tomarse si no se quiere vivir pintando sobre lo pintado,
retocando formas en la piedra, cambiando acordes o corrigiendo frases.
Yo decidí que este cuento esté terminado, me dije «basta boludo.. si no
te da el cuero para más, dejálo así y al carajo». Soy consciente de que,
como a todo escribidor, me resulta difícil evadir esa manía propia del «oficio»: no puedo evitar tiempo después corregir incontables veces lo
antes escrito. Pero me rebelé con éste cuento, que defino como «terminado inconcluso» y.. es lo que hay.
DETRÁS DE LA PUERTA
«Tengo miedo, angustia y miedo», me dijo Leonor aquella noche de domingo en el Parque Lezama. «No sé qué será de ellos cuando entren las máquinas..» Traté de explicarle una vez más que no había alternativas, que era inútil preocuparse, y como siempre pareció no querer entender: «sí, ya sé, pero..»
Había llovido fuerte. La luna proyectaba claroscuros en los charcos, las acacias semejaban presencias inquietantes en la bruma. Caminamos más de una hora sin salir del parque desierto. No había otro tema posible: sólo la puerta, ellos y la demolición. Al final, tras escuchar con atención sus lógicas razones, comprendí que lo de Leonor no era sólo preocupación, sino verdadero temor, y lo sentí también: un escalofrío me recorrió la espalda. En ese momento supe que estábamos atrapados para siempre.
Había llovido fuerte. La luna proyectaba claroscuros en los charcos, las acacias semejaban presencias inquietantes en la bruma. Caminamos más de una hora sin salir del parque desierto. No había otro tema posible: sólo la puerta, ellos y la demolición. Al final, tras escuchar con atención sus lógicas razones, comprendí que lo de Leonor no era sólo preocupación, sino verdadero temor, y lo sentí también: un escalofrío me recorrió la espalda. En ese momento supe que estábamos atrapados para siempre.
La vieja casona de la calle Herrera había pertenecido a la familia de Leonor desde fines del siglo XIX, cuando el bisabuelo Arturo cobró unos buenos pesos por servir a la patria, y pudo comprarla. Ahora, sin más explicaciones que un lacónico discurso del intendente de la ciudad hablando del sacrificio de algunos en pos del progreso del municipio, se anunciaba la demolición de veinte manzanas para dar paso a la moderna autopista que dejaría sin casa a muchas familias. «El viejo Arturo no podrá soportar esto, seguro que se mete un tiro en el paladar», pensó Leonor en voz alta. «¿No es eso lo que hizo hace sesenta años?», pregunté extrañado. «Sí, pero lo hizo por cuestiones de honor», respondió Leonor, y cambió de tema. Hasta donde yo sabía, el viejo se suicidó sin motivos: en lo que pareció un simple rapto de locura, salió al balcón vistiendo su vieja chaqueta de coronel y gritó «¡viva la patria carajo, esta me la pagan, maricones hijos de puta!». Llevaba la escopeta cargada, tal vez con intenciones de disparar al aire para hacerse notar, y nunca se llegó a saber el motivo de su enojo: cuando descubrió que estaba en calzoncillos, se metió la punta del caño en la boca y tiró del gatillo.
Era tarde. Acompañé a Leonor hasta la casa, pero no entré. Tras seis años juntos, nuestra comunión era sincera y profunda. Nos queríamos, entre nosotros no había secretos ni zonas oscuras.. o eso creía yo.
Leonor vivía con su madre viuda y sus dos hermanos. La casa era demasiado grande para tan pocos habitantes, por lo que la expropiación parecía más una solución que un problema para ellos. Pero.. ¿qué pasaría con los del otro lado? Eso sí era un problema. Y aunque en todo caso no era ella quien debía resolverlo, resultaba más que entendible su inquietud: ¿quién podía saber qué harían esos seres impredecibles?
La primera vez que entré a la casa, Leonor señaló la puerta y me dijo «ahí no vive nadie, es una especie de desván donde guardamos lo que debiéramos haber tirado hace mucho», y no sentí curiosidad. Fue después de algún tiempo que empecé a experimentar cierta intriga, que terminó transformándose en una inquietante sospecha: era extraño que Leonor entrara con tanta frecuencia a una habitación abandonada en la que no había nada que hacer. Sus respuestas («fui a buscar un libro», «entré a ordenar», «me pareció escuchar ruido de ratas») no me convencían: algo estaba pasando detrás de esa puerta que comenzaba a perturbarme. Además, no era Leonor la única: todos los habitantes de la casa entraban y salían de esa habitación con absoluta naturalidad. Pero algo me decía que no era prudente hacer preguntas al respecto; o que, en todo caso, sería inútil: invariablemente Leonor insistiría con las evasivas. De cualquier manera, no me parecía que valiera la pena darle demasiada importancia al asunto: por ese entonces creía que detrás de la puerta sólo había un cuarto lleno de cachivaches, y que el apego de Leonor a ese sombrío recinto era una manía inofensiva.
El gobierno había pagado las casas expropiadas, y los documentos eran claros: el plazo para desocuparlas era de tres meses. Las semanas previas a la mudanza fueron de mucha tensión. Sin embargo detrás de la puerta nada parecía alterarse: la vida normal del otro lado seguía su curso. El ámbito de estos extraños seres permanecía inmutable, como ellos.. Éramos nosotros, Leonor y yo, los desquiciados. La incertidumbre tomaba diferentes formas, casi letales. Por momentos era un nerviosismo extremo, que de pronto se transformaba en pánico, y en cualquier caso la angustia nunca cedía.
Una semana antes de la entrega, aun no teníamos decidido qué hacer. Leonor había pensado algunos desatinos, de los que milagrosamente conseguí hacerla desistir, y entonces los Llanes abandonarían la casa por la puerta de calle, como debía ser, dejando la otra puerta en su lugar, a merced de las topadoras.
Llegó el día. Leonor estaba impávida, no demostraba desesperación mientras los changarines cargaban todo en el camión de la mudanza. Recién cuando vi salir a uno de ellos con la puerta sobre los hombros comprendí todo.
Entré a la casa, fui derecho a la habitación sin puerta, y como lo suponía, sólo encontré estantes desvencijados y telarañas. Ni rastros de esos seres del olvido imposible: al fin y al cabo ellos nunca supieron de la demolición de una casa que hacía mucho que ya no habitaban..
Llegó el día. Leonor estaba impávida, no demostraba desesperación mientras los changarines cargaban todo en el camión de la mudanza. Recién cuando vi salir a uno de ellos con la puerta sobre los hombros comprendí todo.
Entré a la casa, fui derecho a la habitación sin puerta, y como lo suponía, sólo encontré estantes desvencijados y telarañas. Ni rastros de esos seres del olvido imposible: al fin y al cabo ellos nunca supieron de la demolición de una casa que hacía mucho que ya no habitaban..
lunes, 1 de junio de 2009
Roberto Carlos e Caetano Veloso... e a música de Tom Jobim
01. Garota de Ipanema
02. Wave
03. Aguas de março
04. Por toda mina vida
05. Ela é Carioca
06. Inutil paisagem
07. Meditação
08. Insensatez
09. Ligia
10. Corcovado
11. Samba do avião
12. Eu sei que vou te amar
13. Tereza da praia
14. Chega de saudade
Dill V Gus
Para ninguna...
Hace algunos años (no muchos) destruí todo lo que había escrito hasta ese momento: mis cuadernos, el azul, el negro y todos los demás... ardieron en una fogata sin santo invocado, o peor, fueron a parar al inodoro como papel picado sin carnaval. Nunca me arrepentí: era basura amarillándose, atrayendo polillas... Pero ahora me asalta cierta curiosidad, porque creo que escribía muy mal en aquellos tiempos prehistóricos y... sin embargo... Don Julio me dijo algo... nada, no vale la pena.
En realidad algo quedó, no mucho pero... De eso rescato esto, que no tenía título en la servilleta de La Paz en que fue escrito hace... más de 25 minutos... perdón, años...
Ojos ciegos de la distancia
devorando tu sexo
mi boca
devorada también
y las vueltas de todo
que todo lo envuelven
lo vuelven real
como el rocío en la ventana
al amanecer...
juntos
Si es amor
o es sólo fuego…
no importan las palabras
cuando me siento en vos
te siento en mí
nos sentimos eternos
te siento temblar
tiemblo también
y... qué es irreal?
qué puede ser más real?
No sabía para qué escribía eso, y ahora me siento Nostradamus en pedo...
¡Poema las pelotas...!
Los ojos ciegos de la distancia devorando tu sexo, mi boca, devorada también... y las vueltas de todo que todo lo envuelven, lo vuelven real como el rocío en la ventana al amanecer juntos... Si es amor o es sólo fuego... no importan las palabras cuando me siento en vos, te siento en mí, nos sentimos, eternos... te siento temblar, tiemblo también y... ¿qué es irreal?, ¿qué puede ser más real que esto...?
En realidad algo quedó, no mucho pero... De eso rescato esto, que no tenía título en la servilleta de La Paz en que fue escrito hace... más de 25 minutos... perdón, años...
Ojos ciegos de la distancia
devorando tu sexo
mi boca
devorada también
y las vueltas de todo
que todo lo envuelven
lo vuelven real
como el rocío en la ventana
al amanecer...
juntos
Si es amor
o es sólo fuego…
no importan las palabras
cuando me siento en vos
te siento en mí
nos sentimos eternos
te siento temblar
tiemblo también
y... qué es irreal?
qué puede ser más real?
No sabía para qué escribía eso, y ahora me siento Nostradamus en pedo...
¡Poema las pelotas...!
Los ojos ciegos de la distancia devorando tu sexo, mi boca, devorada también... y las vueltas de todo que todo lo envuelven, lo vuelven real como el rocío en la ventana al amanecer juntos... Si es amor o es sólo fuego... no importan las palabras cuando me siento en vos, te siento en mí, nos sentimos, eternos... te siento temblar, tiemblo también y... ¿qué es irreal?, ¿qué puede ser más real que esto...?
lunes, 18 de mayo de 2009
Enrico Pieranunzi & Ada Montellanico - Danza Di Una Ninfa
1. Mi sono innamorato di te
2. Da quando
3. Mia cara amica
4. Quasi sera
5. Danza di una ninfa sul lago
6. Che cos’è?
7. Ho capito che ti amo
8. Il tempo passò
9. In qualche parte del mondo
10. O me
Ada Montellanico (voce)
Enrico Pieranunzi (pianoforte, arrangiamenti)
Paul McCandless (sax soprano, oboe, corno inglese, clarinetto basso, flauto)
Bebo Ferra (chitarra)
Piero Salvatori (violoncello)
Luca Bulgarelli (contrabbasso)
Michele Rabbia (batteria, percussioni)
Arkè String Quartet
Con este me la juego... ¿le gustará o me lo tirará por la cabeza?
Gus
Yo quiero ver un tranvía
Me pregunto si la posibilidad que da internet de bajar los discos que uno quiera no atentará contra la emoción que generan los deseos. Otra manera de interrogar acerca de lo mismo sería, parafraseando a Spinetta: ¿Siempre tener nunca desear?
Recuerdo las palpitaciones anticipadas que me asaltaban al acercarse el día de cobro, cuando sabía que iba a ir a comprarme discos al Agujerito, Zival´s o Tower Records (cuando existía). También la emoción de saber que para tal día me iban a traer el disco importado que había encargado y que era imposible encontrar. Esos estremecimientos quietos, por llamarlos de alguna manera, pero que agitaban la alegría del deseo. No hablo del deseo que nunca es satisfecho: eso estará por siempre y lo sabemos gracias al señor Freud. Hablo, y creo que se entiende, del hormigueo que colmaba el tránsito desde el querer hasta el tener, del tiempo eléctrico que pasaba entre que nos asaltaba el deseo y su consecusión.
Me pregunto todo ésto dándome cuenta de que ahora y gracias a la red de redes, no hay mediación temporal que permita ese cosquilleo que nos devoraba durante la espera. Un poco parecido a la emoción que nos recorre antes de emprender un viaje de placer, por ejemplo, y cuya intensidad, dicen, es mayor al placer que se obtiene cuando el viaje ES.
Quiero el último disco de Dave Douglas: 20 minutos de espera y lo tengo y no hago a tiempo para escucharlo porque ya voy en busca del de Ravi Coltrane y... ah... me acordé de otro de David Binney que quería tener. Y los tengo ahí, al alcance de unos pocos clicks. Pienso en aquellos que por su dinero pueden satisfacer todos, pero todos sus deseos y me acuerdo de la frase del aborrecido: "los niños ricos que tienen tristeza". No lo puedo evitar.
No me quejo. Hay en mis estantes discos que ni alucinando con la hierba mejor me hubiese atrevido a pensar que tendría alguna vez. Tengo discos para escuchar sin cansarme hasta el día que me muera aún si me muriera dentro de décadas. Y sé que el asunto ahora es parar. Estoy en éso. En parar. Quiero sacar otra vez boleto de ida en el tranvía que Tenesse Willams llamó deseo.
Siempre desear, nunca tener es tan jodido como su contrario.
¿O no?
Dill
Recuerdo las palpitaciones anticipadas que me asaltaban al acercarse el día de cobro, cuando sabía que iba a ir a comprarme discos al Agujerito, Zival´s o Tower Records (cuando existía). También la emoción de saber que para tal día me iban a traer el disco importado que había encargado y que era imposible encontrar. Esos estremecimientos quietos, por llamarlos de alguna manera, pero que agitaban la alegría del deseo. No hablo del deseo que nunca es satisfecho: eso estará por siempre y lo sabemos gracias al señor Freud. Hablo, y creo que se entiende, del hormigueo que colmaba el tránsito desde el querer hasta el tener, del tiempo eléctrico que pasaba entre que nos asaltaba el deseo y su consecusión.
Me pregunto todo ésto dándome cuenta de que ahora y gracias a la red de redes, no hay mediación temporal que permita ese cosquilleo que nos devoraba durante la espera. Un poco parecido a la emoción que nos recorre antes de emprender un viaje de placer, por ejemplo, y cuya intensidad, dicen, es mayor al placer que se obtiene cuando el viaje ES.
Quiero el último disco de Dave Douglas: 20 minutos de espera y lo tengo y no hago a tiempo para escucharlo porque ya voy en busca del de Ravi Coltrane y... ah... me acordé de otro de David Binney que quería tener. Y los tengo ahí, al alcance de unos pocos clicks. Pienso en aquellos que por su dinero pueden satisfacer todos, pero todos sus deseos y me acuerdo de la frase del aborrecido: "los niños ricos que tienen tristeza". No lo puedo evitar.
No me quejo. Hay en mis estantes discos que ni alucinando con la hierba mejor me hubiese atrevido a pensar que tendría alguna vez. Tengo discos para escuchar sin cansarme hasta el día que me muera aún si me muriera dentro de décadas. Y sé que el asunto ahora es parar. Estoy en éso. En parar. Quiero sacar otra vez boleto de ida en el tranvía que Tenesse Willams llamó deseo.
Siempre desear, nunca tener es tan jodido como su contrario.
¿O no?
Dill
jueves, 14 de mayo de 2009
Paul McCandless - Isole
EGEA 2002
Gracias otra vez a Música que cuelga...
Download
Creo que no hace falta pass para descomprimir... pero si se necesitara, supongo que será musicaquecuelga.blogspot.com
01. Elle (6:42)
02. Ave Maria (3:30)
03. Pigami (7:08)
04. Bagatella Mediterranea (6:57)
05. Mircau (6:12)
06. Sogno (4:47)
07. Celeste (5:33)
08. Linea d'Ombra (8:04)
Paul McCandless - Saxophone
Fulvio Maras - Percussion
Enzo Pietropaoli - Double Bass
Paolino Dalla Porta - Double Bass
Bebo Ferra - Guitar
Andrea Dulbecco - VibraphoneGus
Gracias otra vez a Música que cuelga...Download
Creo que no hace falta pass para descomprimir... pero si se necesitara, supongo que será musicaquecuelga.blogspot.com
01. Elle (6:42)
02. Ave Maria (3:30)
03. Pigami (7:08)
04. Bagatella Mediterranea (6:57)
05. Mircau (6:12)
06. Sogno (4:47)
07. Celeste (5:33)
08. Linea d'Ombra (8:04)
Paul McCandless - Saxophone
Fulvio Maras - Percussion
Enzo Pietropaoli - Double Bass
Paolino Dalla Porta - Double Bass
Bebo Ferra - Guitar
Andrea Dulbecco - Vibraphone
domingo, 10 de mayo de 2009
Enrico Pieranunzi & Marc Johnson - Trasnoche
Egea 2003
Enrico Pieranunzi: Piano
Marc Johnson: Bass
Gus
01 Transnoche
02 I Sospiri E Le Lacrime E'l Desio
03 Islas
04 A Second Thought
05 Thiaki
06 The Way Of Memories
07 The Chant Of Time
08 Narrations Du Large
09 Clouds
02 I Sospiri E Le Lacrime E'l Desio
03 Islas
04 A Second Thought
05 Thiaki
06 The Way Of Memories
07 The Chant Of Time
08 Narrations Du Large
09 Clouds
Enrico Pieranunzi: Piano
Marc Johnson: Bass
Gus
sábado, 9 de mayo de 2009
Poema (hasta ahora) inédito de Julio Cortázar
viernes, 8 de mayo de 2009
Enrico Pieranunzi, Marc Johnson, Gabriele Mirabassi - Racconti Mediterranei
Egea 2000
Para bajar de la soga... clic acá...
01. The Kingdom (where nobody dies) (6:39)
02. Les Amants (4:33)
03. Canto nascosto (3:47)
04. Il canto delle differenze (5:47)
05. Una piccola chiave dorata (4:38)
06. O toi desir (5:44)
07. Lighea (6:08)
08. Coralie (5:44)
09. Un’alba dipinta sui muri (5:42)
10. Stefi’s song (4:35)
11. Canzone di Nausicaa (7:35)
Enrico Pieranunzi: piano
Marc Johnson: bass
Para bajar de la soga... clic acá...01. The Kingdom (where nobody dies) (6:39)
02. Les Amants (4:33)
03. Canto nascosto (3:47)
04. Il canto delle differenze (5:47)
05. Una piccola chiave dorata (4:38)
06. O toi desir (5:44)
07. Lighea (6:08)
08. Coralie (5:44)
09. Un’alba dipinta sui muri (5:42)
10. Stefi’s song (4:35)
11. Canzone di Nausicaa (7:35)
Enrico Pieranunzi: piano
Marc Johnson: bass
Gabriele Mirabassi: clarinet
GustavoDisculpen la molestia
Por Eduardo Galeano
Quiero compartir algunas preguntas, moscas que me zumban en la cabeza.
¿Es justa la justicia? ¿Está parada sobre sus pies la justicia del mundo al revés?
El zapatista de Irak, el que arrojó los zapatazos contra Bush, fue condenado a tres años de cárcel. ¿No merecía, más bien, una condecoración?
¿Quién es el terrorista? ¿El zapatista o el zapateado? ¿No es culpable de terrorismo el serial killer que mintiendo inventó la guerra de Irak, asesinó a un gentío y legalizó la tortura y mandó aplicarla?
¿Son culpables los pobladores de Atenco, en México, o los indígenas mapuches de Chile, o los kekchíes de Guatemala, o los campesinos sin tierra de Brasil, acusados todos de terrorismo por defender su derecho a la tierra? Si sagrada es la tierra, aunque la ley no lo diga, ¿no son sagrados, también, quienes la defienden?
Según la revista Foreign Policy, Somalia es el lugar más peligroso de todos. Pero, ¿quiénes son los piratas? ¿Los muertos de hambre que asaltan barcos o los especuladores de Wall Street, que llevan años asaltando el mundo y ahora reciben multimillonarias recompensas por sus afanes?
¿Por qué el mundo premia a quienes lo desvalijan?
¿Por qué la justicia es ciega de un solo ojo? Wal Mart, la empresa más poderosa de todas, prohíbe los sindicatos. McDonald’s, también. ¿Por qué estas empresas violan, con delincuente impunidad, la ley internacional? ¿Será porque en el mundo de nuestro tiempo el trabajo vale menos que la basura y menos todavía valen los derechos de los trabajadores?
¿Quiénes son los justos y quiénes los injustos? Si la justicia internacional de veras existe, ¿por qué nunca juzga a los poderosos? No van presos los autores de las más feroces carnicerías. ¿Será porque son ellos quienes tienen las llaves de las cárceles?
¿Por qué son intocables las cinco potencias que tienen derecho de veto en las Naciones Unidas? ¿Ese derecho tiene origen divino? ¿Velan por la paz los que hacen el negocio de la guerra? ¿Es justo que la paz mundial esté a cargo de las cinco potencias que son las principales productoras de armas? Sin despreciar a los narcotraficantes, ¿no es éste también un caso de “crimen organizado”?
Pero no demandan castigo contra los amos del mundo los clamores de quienes exigen, en todas partes, la pena de muerte. Faltaba más. Los clamores claman contra los asesinos que usan navajas, no contra los que usan misiles.
Y uno se pregunta: ya que esos justicieros están tan locos de ganas de matar, ¿por qué no exigen la pena de muerte contra la injusticia social? ¿Es justo un mundo que cada minuto destina tres millones de dólares a los gastos militares, mientras cada minuto mueren quince niños por hambre o enfermedad curable? ¿Contra quién se arma, hasta los dientes, la llamada comunidad internacional? ¿Contra la pobreza o contra los pobres?
¿Por qué los fervorosos de la pena capital no exigen la pena de muerte contra los valores de la sociedad de consumo, que cotidianamente atentan contra la seguridad pública? ¿O acaso no invita al crimen el bombardeo de la publicidad que aturde a millones y millones de jóvenes desempleados, o mal pagados, repitiéndoles noche y día que ser es tener, tener un automóvil, tener zapatos de marca, tener, tener, y quien no tiene, no es?
¿Y por qué no se implanta la pena de muerte contra la muerte? El mundo está organizado al servicio de la muerte. ¿O no fabrica muerte la industria militar, que devora la mayor parte de nuestros recursos y buena parte de nuestras energías? Los amos del mundo sólo condenan la violencia cuando la ejercen otros. Y este monopolio de la violencia se traduce en un hecho inexplicable para los extraterrestres, y también insoportable para los terrestres que todavía queremos, contra toda evidencia, sobrevivir: los humanos somos los únicos animales especializados en el exterminio mutuo, y hemos desarrollado una tecnología de la destrucción que está aniquilando, de paso, al planeta y a todos sus habitantes.
Esa tecnología se alimenta del miedo. Es el miedo quien fabrica los enemigos que justifican el derroche militar y policial. Y en tren de implantar la pena de muerte, ¿qué tal si condenamos a muerte al miedo? ¿No sería sano acabar con esta dictadura universal de los asustadores profesionales? Los sembradores de pánicos nos condenan a la soledad, nos prohíben la solidaridad: sálvese quien pueda, aplastaos los unos a los otros, el prójimo es siempre un peligro que acecha, ojo, mucho cuidado, éste te robará, aquél te violará, ese cochecito de bebé esconde una bomba musulmana y si esa mujer te mira, esa vecina de aspecto inocente, es seguro que te contagia la peste porcina.
En el mundo al revés, dan miedo hasta los más elementales actos de justicia y sentido común. Cuando el presidente Evo Morales inició la refundación de Bolivia, para que este país de mayoría indígena dejara de tener vergüenza de mirarse al espejo, provocó pánico. Este desafío era catastrófico desde el punto de vista del orden racista tradicional, que decía ser el único orden posible: Evo era, traía el caos y la violencia, y por su culpa la unidad nacional iba a estallar, rota en pedazos. Y cuando el presidente ecuatoriano Correa anunció que se negaba a pagar las deudas no legítimas, la noticia produjo terror en el mundo financiero y el Ecuador fue amenazado con terribles castigos, por estar dando tan mal ejemplo. Si las dictaduras militares y los políticos ladrones han sido siempre mimados por la banca internacional, ¿no nos hemos acostumbrado ya a aceptar como fatalidad del destino que el pueblo pague el garrote que lo golpea y la codicia que lo saquea?
Pero, ¿será que han sido divorciados para siempre jamás el sentido común y la justicia?
¿No nacieron para caminar juntos, bien pegaditos, el sentido común y la justicia?
¿No es de sentido común, y también de justicia, ese lema de las feministas que dicen que si nosotros, los machos, quedáramos embarazados, el aborto sería libre? ¿Por qué no se legaliza el derecho al aborto? ¿Será porque entonces dejaría de ser el privilegio de las mujeres que pueden pagarlo y de los médicos que pueden cobrarlo?
Lo mismo ocurre con otro escandaloso caso de negación de la justicia y el sentido común: ¿por qué no se legaliza la droga? ¿Acaso no es, como el aborto, un tema de salud pública? Y el país que más drogadictos contiene, ¿qué autoridad moral tiene para condenar a quienes abastecen su demanda? ¿Y por qué los grandes medios de comunicación, tan consagrados a la guerra contra el flagelo de la droga, jamás dicen que proviene de Afganistán casi toda la heroína que se consume en el mundo? ¿Quién manda en Afganistán? ¿No es ese un país militarmente ocupado por el mesiánico país que se atribuye la misión de salvarnos a todos?
¿Por qué no se legalizan las drogas de una buena vez? ¿No será porque brindan el mejor pretexto para las invasiones militares, además de brindar las más jugosas ganancias a los grandes bancos que en las noches trabajan como lavanderías?
Ahora el mundo está triste porque se venden menos autos. Una de las consecuencias de la crisis mundial es la caída de la próspera industria del automóvil. Si tuviéramos algún resto de sentido común, y alguito de sentido de la justicia ¿no tendríamos que celebrar esa buena noticia? ¿O acaso la disminución de los automóviles no es una buena noticia, desde el punto de vista de la naturaleza, que estará un poquito menos envenenada, y de los peatones, que morirán un poquito menos?
Según Lewis Carroll, la Reina explicó a Alicia cómo funciona la justicia en el país de las maravillas:
–Ahí lo tienes –dijo la Reina–. Está encerrado en la cárcel, cumpliendo su condena; pero el juicio no empezará hasta el próximo miércoles. Y por supuesto, el crimen será cometido al final.
En El Salvador, el arzobispo Oscar Arnulfo Romero comprobó que la justicia, como la serpiente, sólo muerde a los descalzos. El murió a balazos, por denunciar que en su país los descalzos nacían de antemano condenados, por delito de nacimiento.
El resultado de las recientes elecciones en El Salvador, ¿no es de alguna manera un homenaje? ¿Un homenaje al arzobispo Romero y a los miles que como él murieron luchando por una justicia justa en el reino de la injusticia?
A veces terminan mal las historias de la Historia; pero ella, la Historia, no termina. Cuando dice adiós, dice hasta luego.
//
(publicado por Página/12 el 07/05/09)
Dill
Quiero compartir algunas preguntas, moscas que me zumban en la cabeza.
¿Es justa la justicia? ¿Está parada sobre sus pies la justicia del mundo al revés?
El zapatista de Irak, el que arrojó los zapatazos contra Bush, fue condenado a tres años de cárcel. ¿No merecía, más bien, una condecoración?
¿Quién es el terrorista? ¿El zapatista o el zapateado? ¿No es culpable de terrorismo el serial killer que mintiendo inventó la guerra de Irak, asesinó a un gentío y legalizó la tortura y mandó aplicarla?
¿Son culpables los pobladores de Atenco, en México, o los indígenas mapuches de Chile, o los kekchíes de Guatemala, o los campesinos sin tierra de Brasil, acusados todos de terrorismo por defender su derecho a la tierra? Si sagrada es la tierra, aunque la ley no lo diga, ¿no son sagrados, también, quienes la defienden?
Según la revista Foreign Policy, Somalia es el lugar más peligroso de todos. Pero, ¿quiénes son los piratas? ¿Los muertos de hambre que asaltan barcos o los especuladores de Wall Street, que llevan años asaltando el mundo y ahora reciben multimillonarias recompensas por sus afanes?
¿Por qué el mundo premia a quienes lo desvalijan?
¿Por qué la justicia es ciega de un solo ojo? Wal Mart, la empresa más poderosa de todas, prohíbe los sindicatos. McDonald’s, también. ¿Por qué estas empresas violan, con delincuente impunidad, la ley internacional? ¿Será porque en el mundo de nuestro tiempo el trabajo vale menos que la basura y menos todavía valen los derechos de los trabajadores?
¿Quiénes son los justos y quiénes los injustos? Si la justicia internacional de veras existe, ¿por qué nunca juzga a los poderosos? No van presos los autores de las más feroces carnicerías. ¿Será porque son ellos quienes tienen las llaves de las cárceles?
¿Por qué son intocables las cinco potencias que tienen derecho de veto en las Naciones Unidas? ¿Ese derecho tiene origen divino? ¿Velan por la paz los que hacen el negocio de la guerra? ¿Es justo que la paz mundial esté a cargo de las cinco potencias que son las principales productoras de armas? Sin despreciar a los narcotraficantes, ¿no es éste también un caso de “crimen organizado”?
Pero no demandan castigo contra los amos del mundo los clamores de quienes exigen, en todas partes, la pena de muerte. Faltaba más. Los clamores claman contra los asesinos que usan navajas, no contra los que usan misiles.
Y uno se pregunta: ya que esos justicieros están tan locos de ganas de matar, ¿por qué no exigen la pena de muerte contra la injusticia social? ¿Es justo un mundo que cada minuto destina tres millones de dólares a los gastos militares, mientras cada minuto mueren quince niños por hambre o enfermedad curable? ¿Contra quién se arma, hasta los dientes, la llamada comunidad internacional? ¿Contra la pobreza o contra los pobres?
¿Por qué los fervorosos de la pena capital no exigen la pena de muerte contra los valores de la sociedad de consumo, que cotidianamente atentan contra la seguridad pública? ¿O acaso no invita al crimen el bombardeo de la publicidad que aturde a millones y millones de jóvenes desempleados, o mal pagados, repitiéndoles noche y día que ser es tener, tener un automóvil, tener zapatos de marca, tener, tener, y quien no tiene, no es?
¿Y por qué no se implanta la pena de muerte contra la muerte? El mundo está organizado al servicio de la muerte. ¿O no fabrica muerte la industria militar, que devora la mayor parte de nuestros recursos y buena parte de nuestras energías? Los amos del mundo sólo condenan la violencia cuando la ejercen otros. Y este monopolio de la violencia se traduce en un hecho inexplicable para los extraterrestres, y también insoportable para los terrestres que todavía queremos, contra toda evidencia, sobrevivir: los humanos somos los únicos animales especializados en el exterminio mutuo, y hemos desarrollado una tecnología de la destrucción que está aniquilando, de paso, al planeta y a todos sus habitantes.
Esa tecnología se alimenta del miedo. Es el miedo quien fabrica los enemigos que justifican el derroche militar y policial. Y en tren de implantar la pena de muerte, ¿qué tal si condenamos a muerte al miedo? ¿No sería sano acabar con esta dictadura universal de los asustadores profesionales? Los sembradores de pánicos nos condenan a la soledad, nos prohíben la solidaridad: sálvese quien pueda, aplastaos los unos a los otros, el prójimo es siempre un peligro que acecha, ojo, mucho cuidado, éste te robará, aquél te violará, ese cochecito de bebé esconde una bomba musulmana y si esa mujer te mira, esa vecina de aspecto inocente, es seguro que te contagia la peste porcina.
En el mundo al revés, dan miedo hasta los más elementales actos de justicia y sentido común. Cuando el presidente Evo Morales inició la refundación de Bolivia, para que este país de mayoría indígena dejara de tener vergüenza de mirarse al espejo, provocó pánico. Este desafío era catastrófico desde el punto de vista del orden racista tradicional, que decía ser el único orden posible: Evo era, traía el caos y la violencia, y por su culpa la unidad nacional iba a estallar, rota en pedazos. Y cuando el presidente ecuatoriano Correa anunció que se negaba a pagar las deudas no legítimas, la noticia produjo terror en el mundo financiero y el Ecuador fue amenazado con terribles castigos, por estar dando tan mal ejemplo. Si las dictaduras militares y los políticos ladrones han sido siempre mimados por la banca internacional, ¿no nos hemos acostumbrado ya a aceptar como fatalidad del destino que el pueblo pague el garrote que lo golpea y la codicia que lo saquea?
Pero, ¿será que han sido divorciados para siempre jamás el sentido común y la justicia?
¿No nacieron para caminar juntos, bien pegaditos, el sentido común y la justicia?
¿No es de sentido común, y también de justicia, ese lema de las feministas que dicen que si nosotros, los machos, quedáramos embarazados, el aborto sería libre? ¿Por qué no se legaliza el derecho al aborto? ¿Será porque entonces dejaría de ser el privilegio de las mujeres que pueden pagarlo y de los médicos que pueden cobrarlo?
Lo mismo ocurre con otro escandaloso caso de negación de la justicia y el sentido común: ¿por qué no se legaliza la droga? ¿Acaso no es, como el aborto, un tema de salud pública? Y el país que más drogadictos contiene, ¿qué autoridad moral tiene para condenar a quienes abastecen su demanda? ¿Y por qué los grandes medios de comunicación, tan consagrados a la guerra contra el flagelo de la droga, jamás dicen que proviene de Afganistán casi toda la heroína que se consume en el mundo? ¿Quién manda en Afganistán? ¿No es ese un país militarmente ocupado por el mesiánico país que se atribuye la misión de salvarnos a todos?
¿Por qué no se legalizan las drogas de una buena vez? ¿No será porque brindan el mejor pretexto para las invasiones militares, además de brindar las más jugosas ganancias a los grandes bancos que en las noches trabajan como lavanderías?
Ahora el mundo está triste porque se venden menos autos. Una de las consecuencias de la crisis mundial es la caída de la próspera industria del automóvil. Si tuviéramos algún resto de sentido común, y alguito de sentido de la justicia ¿no tendríamos que celebrar esa buena noticia? ¿O acaso la disminución de los automóviles no es una buena noticia, desde el punto de vista de la naturaleza, que estará un poquito menos envenenada, y de los peatones, que morirán un poquito menos?
Según Lewis Carroll, la Reina explicó a Alicia cómo funciona la justicia en el país de las maravillas:
–Ahí lo tienes –dijo la Reina–. Está encerrado en la cárcel, cumpliendo su condena; pero el juicio no empezará hasta el próximo miércoles. Y por supuesto, el crimen será cometido al final.
En El Salvador, el arzobispo Oscar Arnulfo Romero comprobó que la justicia, como la serpiente, sólo muerde a los descalzos. El murió a balazos, por denunciar que en su país los descalzos nacían de antemano condenados, por delito de nacimiento.
El resultado de las recientes elecciones en El Salvador, ¿no es de alguna manera un homenaje? ¿Un homenaje al arzobispo Romero y a los miles que como él murieron luchando por una justicia justa en el reino de la injusticia?
A veces terminan mal las historias de la Historia; pero ella, la Historia, no termina. Cuando dice adiós, dice hasta luego.
//
(publicado por Página/12 el 07/05/09)
Dill
jueves, 7 de mayo de 2009
Enrico Pieranunzi Quintet - Don't Forget The poet (1999)
Otro highly recommended, como dicen por ahí... Y hoy tengo menos ganas de hablar que ayer, bájenlo de acá y al carajo (clic en la tapa del disco también te dirije al link). Ahí también está la info básica y hay un buen comentario by nosequiéncarajo, ni me importa.
Es gracioso... el tano violeta te mira con cara de... tano, no la puede disimular... y yo rojo desde el costado lo miro con mi cara de niño condenado... por el diablo... de febrero...
..y sí, de desgraciáo también...
(mañana) Ya no lo veo más, me pusieron a Galeano y me alejé del tano...
Gus
Es gracioso... el tano violeta te mira con cara de... tano, no la puede disimular... y yo rojo desde el costado lo miro con mi cara de niño condenado... por el diablo... de febrero.....y sí, de desgraciáo también...
(mañana) Ya no lo veo más, me pusieron a Galeano y me alejé del tano...
Gus
miércoles, 6 de mayo de 2009
Enrico Pieranunzi / Marc Johnson / Joey Baron featuring Kenny Wheeler - As Never Before (2008)
Download01. Soundings (6:51)
02. Improheart (3:16)
04. As Never Before (7:48)
05. Many Moons Ago (9:11)
06. Impromind (3:17)
07. Song For Kenny (6:50)
08. Time’s Passage (7:01)
09. Winter Moon (7:20)
Marc Johnson - Bass
Enrico Pieranunzi - Piano, Arranger, Author
Joey Baron - Drums
Kenny Wheeler - Trumpet, Flugelhorn
No hay reproductor, pero yo digo que es de la hostia... No tengo ganas de comentar nada, bajenseló y punto.
Gus
Enrico Rava & Enrico Pieranunzi - Nausicaa
EGEA 1993
DOWNLOAD
1. Canzone di Nausicaa 5:07
2. Coralie 3:09
3. L'age mur 7:22
4. Over board 3:39
5. Landes de merveille 4:16
6. Suzie Wong 3:34
7. Reflejos de Borges 4:42
8. Marlène 5:29
9. Random walk 3:11
10. Elegos 4:28
Enrico Rava - Trumpet
Enrico Pieranunzi - Piano
DOWNLOAD1. Canzone di Nausicaa 5:07
2. Coralie 3:09
3. L'age mur 7:22
4. Over board 3:39
5. Landes de merveille 4:16
6. Suzie Wong 3:34
7. Reflejos de Borges 4:42
8. Marlène 5:29
9. Random walk 3:11
10. Elegos 4:28
Enrico Rava - Trumpet
Enrico Pieranunzi - Piano
Gus
jueves, 30 de abril de 2009
Los Leones

No quedó otra… enjaular a las fieras fue la única manera de preservar la belleza. La plaza de Ciudad de Nieva no es una plaza más. Tiene lo que cualquier plaza: césped, árboles, juegos, niños, jubilados, bancos de hierro y madera… pero ¡esos leones! un lujo… Definitivamente es un lugar especial: no en cualquier plaza hay una escultura de Lola Mora. Hace años estaban sueltos, en libertad, al alcance de manos como las mías, que tantas veces se posaron trémulas sobre esa piedra tocada por la magia. Yo, embelezado ante la vida de esos leones… hasta llegué a sentir temor alguna vez… Claro, era un peligro. Había que aislar a los animales, esos que se robaron una cola o un dedo, esos que cuando River salió campeón alguna vez, les pintaron la banda roja… Hoy ya no hay peligro, los leones están protegidos dentro de un cerco de rejas infranqueables, a salvo de otros animales de carne y hueso, insensibles… enjaulados en el afuera como debe ser...
Gus
Jorge Drexler Fusión Deseo
Fusión
¿Dónde termina tu cuerpo y empieza el mío?
A veces me cuesta decir.
Siento tu calor, siento tu frío,
me siento vacío si no estoy dentro de tí.
¿Cuánto de esto es amor? ¿Cuánto es deseo?
¿Se pueden, o no, separar?
Si desde el corazón a los dedos
no hay nada en mi cuerpo que no hagas vibrar.
¿Qué tendrá de real
esta locura?
¿Quien nos asegura
que esto es normal?
Y no me importa contarte
que ya perdí la mesura
que ya colgué mi armadura en tu portal.
Donde termina tu cuerpo y empieza el cielo
no cabe ni un rayo de luz.
¿Que fue que nos unió en un mismo vuelo?
¿Los mismos anhelos?
¿Tal vez la misma cruz?
¿Quien tiene razón?
¿Quien está errado?
¿Quien no habrá dudado
de su corazón?
Yo sólo quiero que sepas:
no estoy aquí de visita,
y es para ti que está escrita esta canción..
¿Dónde termina tu cuerpo y empieza el mío?
A veces me cuesta decir.
Siento tu calor, siento tu frío,
me siento vacío si no estoy dentro de tí.
¿Cuánto de esto es amor? ¿Cuánto es deseo?
¿Se pueden, o no, separar?
Si desde el corazón a los dedos
no hay nada en mi cuerpo que no hagas vibrar.
¿Qué tendrá de real
esta locura?
¿Quien nos asegura
que esto es normal?
Y no me importa contarte
que ya perdí la mesura
que ya colgué mi armadura en tu portal.
Donde termina tu cuerpo y empieza el cielo
no cabe ni un rayo de luz.
¿Que fue que nos unió en un mismo vuelo?
¿Los mismos anhelos?
¿Tal vez la misma cruz?
¿Quien tiene razón?
¿Quien está errado?
¿Quien no habrá dudado
de su corazón?
Yo sólo quiero que sepas:
no estoy aquí de visita,
y es para ti que está escrita esta canción..
Deseo
Yo soy, tan sólo
uno de los dos polos;
de esta historia, la mitad.
Apenas medio elenco estable;
una de las dos variables
en esta polaridad:
más y menos,
y en el otro extremo
de esa línea, estás tú,
mi tormento,
mi fabuloso complemento,
mi fuente de salud.
Deseo
mire donde mire, te veo
mire donde mire, te veo
mire donde mire, te veo….
Igual que hace millones de siglos
en un microscópico mundo distante, se unieron
dos células cualquiera…
Instinto,
dos seres distintos
amándose por vez primera.
Deseo
mire donde mire, te veo
mire donde mire, te veo
mire donde mire, te veo….
Dulce magnetismo:
dos cargas opuestas
buscando lo mismo..
Yo soy, tan sólo
uno de los dos polos;
de esta historia, la mitad.
Apenas medio elenco estable;
una de las dos variables
en esta polaridad:
más y menos,
y en el otro extremo
de esa línea, estás tú,
mi tormento,
mi fabuloso complemento,
mi fuente de salud.
Deseo
mire donde mire, te veo
mire donde mire, te veo
mire donde mire, te veo….
Igual que hace millones de siglos
en un microscópico mundo distante, se unieron
dos células cualquiera…
Instinto,
dos seres distintos
amándose por vez primera.
Deseo
mire donde mire, te veo
mire donde mire, te veo
mire donde mire, te veo….
Dulce magnetismo:
dos cargas opuestas
buscando lo mismo..
miércoles, 22 de abril de 2009
MAGIA
"¡Creer! He allí toda la magia de la vida".
Raúl Scalabrini Ortiz
Me gustó la frase por su síntesis que en cuatro palabras abarca un visión totalizadora de una forma posible de estar en este mundo.
Creer, es decir: poder proyectar, tener sueños, permitirse la esperanza. Sin esas cosas no hay magia en la vida: hay vida a secas o sea: nacer, crecer, multiplicarse (trabajar) y morir. Listo. Se fue. Se acabó.
Pero "creer" con ganas. Oler la zanahoria que se balancea delante de nuestros ojos burros y caminar para alcanzarla. Aunque tal vez el carro llegue y la zanahoria siga allí emanando su aroma sin dejarse tocar. No importa. No hay otra manera. No se puede.
Dirán: es engaño, es ilusión, es ingenuidad. Puede ser. Puedo ser un engañado, un iluso y un ingenuo. Pero hay algo que no quiero dejar de ser: creyente en la magia. Y he de adorar su brillo hasta el final.
Dill.
Raúl Scalabrini Ortiz
Me gustó la frase por su síntesis que en cuatro palabras abarca un visión totalizadora de una forma posible de estar en este mundo.
Creer, es decir: poder proyectar, tener sueños, permitirse la esperanza. Sin esas cosas no hay magia en la vida: hay vida a secas o sea: nacer, crecer, multiplicarse (trabajar) y morir. Listo. Se fue. Se acabó.
Pero "creer" con ganas. Oler la zanahoria que se balancea delante de nuestros ojos burros y caminar para alcanzarla. Aunque tal vez el carro llegue y la zanahoria siga allí emanando su aroma sin dejarse tocar. No importa. No hay otra manera. No se puede.
Dirán: es engaño, es ilusión, es ingenuidad. Puede ser. Puedo ser un engañado, un iluso y un ingenuo. Pero hay algo que no quiero dejar de ser: creyente en la magia. Y he de adorar su brillo hasta el final.
Dill.
sábado, 18 de abril de 2009
Estamos todos quemados
Outside the rain begins... We’re all alone, Rita Coolidge... a usté no le gusta compadre, ya sé, y si quiere que le diga la verdá, a mí… me trae recuerdos, sólo eso, el ’78 fue algo especial, aunque no sé por qué. Pero igual usté debiera escuchar cómo entra ese Rickembaker, y el solo de guitarra al final… perfecto y un poco más, ¡que sonido el de esa viola… bien de los ’70, careta pero hermoso! Escúchelo y no me putée, que esas canciones están más allá de la mira que uno tiene para el arte con mayúsculas, pero hay también algo de arte en ser un poco idiota, si se me permite decirlo así, y hay magia en la nostalgia…
Nunca conté esto antes… no la escena full, porque… porque no, para qué carajo pregunta, no hace falta una razón para cerrar la boca a veces. Pero ahora… que estoy escuchando… tal vez me vaya de boca... and it may never end…
Mi ordenador
¡Cómo no voy a amar a esta puta máquina del demonio, cómo no sentirme atraído por ella? Hace años, digamos veinte años por decir algo, me gustaba escribir, tenía lapiceras de colores, cuadernos, líquido corrector, sello fechador, sobres y cajas para guardar borradores, copias de cartas y cuadernos llenos, y todo lo necesario para ser ordenado y prolijo. Todo eso era necesario: hoy ya no lo es, hoy de la prolijidad, del orden y de mucho más se ocupa Word. También me gustaba la música, y tenía pilas de discos y casetes bastante bien cuidados, porque si no se estropeaban y sonaban para el culo (pero aún extremando delicadezas, se deterioraban igual por el simple uso). Comprar y coleccionar revistas, especialmente de música, era otra de mis debilidades: tenía un par de cajas llenas de material gráfico perdiendo el color y el olor de la imprenta, atrayendo polillas… Ahora parece como que nada existiera, porque casi no ocupa lugar físico, pero en realidad sí existe, y no envejece. Puedo almacenar una cantidad enorme de información, imágenes y todo lo que se me ocurra, sin tener que comprar naftalina para poner en los cajones y estantes repletos de papel que el tiempo amarillea. Puedo tener toda la música que quiera guardada en discos compactos, y una buena cantidad en mi PC, y además de ocupar un espacio mínimo, no se deteriora la calidad del sonido. Y si quiero ver videos, ya no hace falta una VCR enchufada al televisor para reproducir el contenido de esas enormes y frágiles cajas de plástico: basta con meter un CD en la lectora de la PC, y mirar. Pero lo más maravilloso, lo que más me atrapó para definitivamente convertirme en un usuario fanático de la PC, es que está todo “ahí”: sentado frente a la máquina puedo leer, escribir, escuchar y grabar música, ver videos, jugar, consultar enciclopedias, navegar por ese inmenso mar que es la web, y una infinidad de cosas más, sin mover el culo de la silla. Pa’mí, después del control remoto de la tevé, la computadora es el invento más groso producido por la tecnología humana…
Gus
viernes, 17 de abril de 2009
Todos los caminos conducen a...
Un poeta italiano cuyo nombre tiene tan poca importancia como su existencia, dijo alguna vez: "si quieres ser infeliz haz una de las tres cosas siguientes: arrepiéntete de tu pasado, abúrrete cada día, teme al futuro".
Una frase de boleto de colectivo que... no está mal... pero que prefiero no volver a leer nunca más: me suena como un certificado de compra a mi nombre de la infelicidad perpetua.
Yo no me arrepiento, más bien lamento mi pasado, pero supongo que es casi lo mismo. Nunca me aburro, invento algo. El futuro me aterra...
Si me preguntaran “ahora... ¿que querés?”, respondería “quiero ser feliz, y lo único que me falta para poder decir que lo soy es un poco de tranquilidad, la cabeza en su lugar, el alma sosegada…”
De todo lo que puedo haber querido ser a lo largo de mi vida, está claro que lo más fuerte tuvo que ver con la música. Hoy no se me mueve nada frente a una guitarra; pero no haber sido guitarrista fue, por mucho tiempo, motivo de desvelos y frustraciones. Frustraciones que ya no duelen porque son historia, pero que no por ser historia dejan de ser frustraciones... que ya no duelen porque son historia, pero que no por ser historia dejan de ser frustraciones... (push reset button, se taró el Gusano)
¿Jacobo Ortiz, Hugo Fosqué? A quién le importan...
HERA CLEUM MANTE GAZZI ANI...
Gus '05
Una frase de boleto de colectivo que... no está mal... pero que prefiero no volver a leer nunca más: me suena como un certificado de compra a mi nombre de la infelicidad perpetua.
Yo no me arrepiento, más bien lamento mi pasado, pero supongo que es casi lo mismo. Nunca me aburro, invento algo. El futuro me aterra...
De todo lo que puedo haber querido ser a lo largo de mi vida, está claro que lo más fuerte tuvo que ver con la música. Hoy no se me mueve nada frente a una guitarra; pero no haber sido guitarrista fue, por mucho tiempo, motivo de desvelos y frustraciones. Frustraciones que ya no duelen porque son historia, pero que no por ser historia dejan de ser frustraciones... que ya no duelen porque son historia, pero que no por ser historia dejan de ser frustraciones... (push reset button, se taró el Gusano)
¿Jacobo Ortiz, Hugo Fosqué? A quién le importan...
HERA CLEUM MANTE GAZZI ANI...
Gus '05
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